Wolfwalkers – Integrarse en la manada

En 2021, Cine, Críticas por Néstor Juez1 Comentario

Si algo duele del cine de animación, y bendito dolor, son los muchos años que hay que esperar para que lleguen las películas. Tenemos la suerte de poder contar aún con unos pocos maestros del cine de animación tradicional en dos dimensiones, cuyas obras son tan cuidadas y minuciosas que su confección precisa de tres o cuatro años en ocasiones para sacarlas adelante (si no cuentas con enormes medios o ejércitos de animadores a tu disposición, como Pixar y demás grandes estudios de animación, estrenar una película de primer nivel de animación cada año es tarea imposible). Henry Selick, Wes Anderson o demás creadores que han probado con el Stop-Motion necesitan de una inversión temporal y de una dedicación inabarcable, así como Miyazaki y demás animadores del Studio Ghibli. Hoy, al fin, podemos escribir en la web del último y esperado trabajo del que no sería descabellado calificar como el Miyazaki europeo, si bien ha hecho méritos de sobra para ser considerado como su propia fuerza cinematográfica. Hablo, como habréis intuido algunos, del gran Tomm Moore, maestro irlandés cabeza de lanza del estudio celta Cartoon Saloon. Tras las excelentes El secreto del libro de Kells y La canción del mar, se estrena en Apple Tv la tercera película de esta suerte de trilogía mitológica: Wolfwalkers. Una película que era fácilmente uno de mis títulos más esperados del año, y que nos llegó en diciembre como bienvenido regalo de navidad. Y me congratulo de afirmar que se trata de una estupenda película, que bien merece la pena para grandes y pequeños. Una aventura mágica de algunos clichés y fórmulas del cine familiar, pero ejecutado con una sensibilidad y fuerza arrolladoras. Una perla de suculenta creatividad a la hora de animar. 

Nos encontramos en la Irlanda de 1650. La amurallada y menesterosa Kilkenny, bajo el férreo yugo del despiadado Lord Cromwell, mantiene una lucha sin cuartel para liberar el bosque que les rodea de una fiera manada de lobos. La rebelde Robyn desea investigar los misterios animales del bosque y huir de las obligaciones mundanas que le asigna su cazador padre. Su mundo, y la triste calma de la ciudad se trastocará por completo al entablar amistad con Mebh, una desatada muchacha que lidera a la manada gracias a sus habilidades mágicas en tanto Wolfwalker. Una fábula ecologista de amistad entre niñas de dos mundos enfrentadas, una oda al poder ancestral del mundo natural y a las posibilidades mitológicas de la figura del lobo como uno en sintonía con el hombre. Una historia de derrota del odio y de las diferencias y de la búsqueda de la armonía entre progreso y entorno por una coexistencia mejor cuyo mensaje se mantendrá siempre vigente. Una delicia celta de superación ambientada en un contexto histórico y cultural de suma riqueza. Una película de entrañables personajes y, como cabía esperar, excelente banda sonora de Bruno Coulais. Pero lo que sin duda eleva esta película es su extraordinaria animación. No ya sólo por la estética de los trazos, que brilla con luz propia en el diseño de los fondos planos en las imágenes generales de la ciudad o del bosque, sino por la desbordante energía y pulso de la acción y la creatividad con la que se construyen los encuadres: exhibe una plétora de pantallas partidas o cambios de relación de aspecto, utiliza reflejos en las batallas, aprovecha los colores del fuego o el rastro de un aura por la noche como si de una vista de infrarrojos se tratase. En suma, una aventura medieval de espectacularidad e intensidad permanente que crece en dramatismo conforme avanza. 

En comparación con las dos obras previas de Moore, el argumento de esta no tiene su capacidad de sorpresa. Es más, incluso podría parecer una especie de remake suave de El secreto del libro de Kells, una versión sofisticada de aquella. El desarrollo de la trama sigue algunos clichés y estereotipos, con malos maniqueos, situaciones melifluas, momentos de exceso plañidero e instancias emocionalmente rupturistas o dramáticas que siguen esquemas demasiado mascados, tan molestos en películas de Disney o Pixar. Pero no seamos cínicos, el frondoso torrente de excelencia audiovisual con el que el filme nos deleita de manera ininterrumpida y su elevado valor artesanal son suficientes para que miremos hacia otro lado en lo que respecta a estas flaquezas. 

Concienciada, intensa y de extremo lirismo, Wolfwalkers no nos sorprende ni desafía pero nos emociona con intensidad en un viaje de fascinante artesanía y saber hacer. 

  • Título: Wolfwalkers
  • Dirección: Tomm Moore y Ross Stewart
  • Guión: Will Collins y Tomm Moore, basado en una historia de Tomm Moore y Ross Stewart
  • Actores: Voces de Honor Kneafsey, Eva Whittaker, Sean Bean, Simon McBurney y Tommy Tiernan
  • Dirección de Fotografía: Animación
  • Música: Bruno Coulais
  • Estreno: 14 de diciembre de 2020 en Apple Tv
  • Duración: 116 minutos
  • Web Oficial: https://www.apple.com/tv-pr/originals/wolfwalkers/
  • Nota: 7,7/10

Comentarios

  1. Javier Sánchez

    Tomm please, more film! El trailer promete y Néstor confirma. Habrá que verla.

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