Bright – Redadas orcas

En 2017, Cine, Críticas por Néstor JuezDeja un comentario

Cómo ya sabrán los lectores habituales de este blog, tras llevar años consolidada como la gran empresa en el mercado de las series, 2017 ha sido el año en que Netflix ha apostado fuerte por situarse en primera plana en el panorama cinematográfico. Y, en contra de la opinión general, servidor diría que han estado cerca de conseguirlo. Tras competir en Cannes con las notables Okja y The Meyerowitz Stories, y competir para optar a los Óscar con la también estupenda Mudbound, han intentado crear su primera franquicia cinematográfica popular con la superproducción que nos ocupa: la película policíaca-fantástica Bright, dirigida por David Ayer a partir de un exótico guión de Max Landis. Una película que no prometía demasiado, pero en la que tenía depositadas algunas esperanzas. Visualmente llamaba mi atención, su premisa me resultaba interesante, y valoro a David Ayer como realizador. Me gustó mucho Corazones de acero, y si bien Escuadrón Suicida resultó ser un gran desastre, creo que los mayores problemas de esa película no son responsabilidad suya. Por lo pronto, esta parecía compartir con aquella su mejor virtud, su estética hortera y macarra. Por lo que, pese a los numerosos varapalos de la crítica, decidí verla el propio día de estreno. Y francamente, no entiendo tanto odio. No nos encontramos ante una buena película, pero desde luego tampoco ante una mala, y sí ante una muy entretenida. Una película de entrañables personajes, estimulante escenario y simpático tono narrativo. Todo ello desperdiciado en un argumento tontorrón y carente de interés alguno, pero no impide pasar un buen rato, y plantar los elementos para buenas películas en el futuro dentro de esta franquicia. 

En un universo paralelo en el que la raza humana lleva milenios conviviendo con orcos, elfos, hadas y demás criaturas fantásticas, el oficial Nick Jakoby (un Joel Edgerton amoroso pese a sus capas de horrendo maquillaje) es el primer orco policía en un racista cuartel, dónde trabajará codo con codo con el veterano Daryl Ward (Will Smith, en la divertida línea de siempre). Juntos deberán resolver un misterioso caso plagado de víctimas, preciadas varitas mágicas, brights (seres capacitados para tocarlas sin desintegrarse) y elfos malignos esperando el retorno del señor oscuro, comandados por la letal Leilah (Noomi Rapace). Una película que nos pregunta que hubiera sido de la Tierra Media del Señor de los Anillos si esta se hubiera seguido desarrollando hasta la tecnología y sociedad de nuestro tiempo. Una mezcla de Arma letal con universos con la iconografía de Warhammer. Un filme nocturno de dos policías siguiendo el proceso necesario para conocerse y apreciarse durante unas trifulcas aderezadas con bandas, violencia callejera, grupos de elfos entrenados para matar cual ninjas y elementos sobrenaturales de diversa índole. Una película acompañada de una banda sonora de temas rap y pop que contribuyen con solvencia a definir un tono macarra y callejero que le sienta al filme como un guante. Más allá de sus competentes personajes acertadamente interpretados, lo que destaca en la película es la dirección artística y la construcción de este universo. Esta mezcla de realidades casa muy bien, y metaforizar sobre negros pobres y ricos endiosados con orcos y elfos resulta eficaz y muy visual. Y la película, pese a su metraje, fluye realmente bien, y pese a desarrollarse en su mayoría de noche, se apaña para que sus imágenes tengan interés artístico en todo momento. En suma, un producto intachable en lo que a factura audiovisual se refiere. 

Si el universo diegético que rodea a nuestros personajes es interesante, y el tono divertido, el argumento en el que se ven envueltos es un poco pueril. Las varitas mágicas no aportan nada valioso a la trama, y lo villanos son amenazantes pero carecen de una personalidad atractiva (la decisión de dar pupilas blancas a los elfos no pudo haber sido más errada a nivel estético). Y la película, pese a dárselas de cínica con su lenguaje y su violencia explícita, torna en una simpática historia de amistad predecible y ñoña a nivel sentimental. En definitiva, un guión de interesante punto de partida pero irregular desarrollo falto de enjundia es el gran problema que lastra a esta película. 

Gamberra, desenfadada y metafórica, Bright es una oportunidad perdida lo suficientemente competente para permitir un visionado cómplice. 

  • Título: Bright
  • Dirección: David Ayer
  • Guión: Max Landis
  • Actores: Will Smith, Joel Edgerton, Noomi Rapace, Lucy Fry, Edgar Ramírez
  • Dirección de Fotografía: Roman Vasyanov
  • Música de: David Sardy y canciones de Logic, Snoop Dogg, Steve Aoki o Camila Cabello
  • Estreno: 22 de diciembre de 2017 en Netflix
  • Duración: 117 minutos
  • Web Oficial: https://www.netflix.com/title/80119234
  • Nota: 6,4/10

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