Wind River – Desapariciones en la nieve

En 2018, Cine, Críticas por Néstor JuezDeja un comentario

Considerando que Sicario estuvo entre mis diez películas favoritas del 2015, y que Comanchería estuvo en el top 3 de mis películas favoritas del 2016, cuando supe que Taylor Sheridan, guionista de ambas, iba a dirigir su primer película, mis expectativas no pudieron ser más altas. Su debut, el thriller de asesinatos y neo-western Wind River, se pudo ver en Sundance y Cannes, en España se pudo ver en el último Sitges, en la Madrid Premiere Week durante el mes de Noviembre, y se estrenó en lugares como Reino Unido y Estados Unidos durante el mes de Agosto. Además de ser muy aplaudida por la crítica por doquier, fue un leve éxito comercial, pues recuperó por completo su presupuesto e hizo pequeños beneficios. Sin embargo, misteriosamente, no se ha estrenado en España, ni se le ha asignado fecha de estreno alguna. Por lo que , debido a que decidí que debía verla como tarde en enero para aclarar si debía entrar en mi listado de lo mejor del año, me vi forzado a desechar cualquier posibilidad de verla en pantalla grande y la disfruté desde el calor del hogar. Año nuevo, película nueva, y una que prometía mucho. Y diantres si estuvo a la altura de la situación. La película, pese a no haber sido estrenada en España, es tan notable que aparecerá en mi listado de todos modos. Que esta apasionante película no haya recibido fecha de estreno en este país es incomprensible. Es un filme pequeño, sencillo, breve incluso, duro y diferente a Comanchería, de temáticas no tan familiares en Europa, pero de un calado narrativo y emocional tal que no puedo evitar recomendarla fervientemente a todo el mundo desde esta plataforma. 

Durante el frío invierno en la Reserva india de Wyoming Wind River, el agente del Servicio de Marina y Vida salvaje Cory Lambert (Jeremy Renner en el mejor papel de su carrera) encuentra en el bosque nevado el cuerpo fallecido de Natalie Hanson, una chica de 18 años hija de su amigo Martin (un estupendo Gil Birmingham), indio de la reserva, y antigua amiga de su hija, que ahora tendría su edad. Con la ayuda de la agente del FBI Jane Banner (Elizabeth Olsen), inexperta sobre terrenos tan gélidos, deberán investigar si ha habido asesinato, y encontrar a los responsables. Una película seca y desangelada sobre racismos postergados, violencia silenciosa y parajes hostiles mal atendidos. Un relato de dolor, amargura y adaptación a la pérdida. Pasados lacerantes con los que Cory se reconcilia en el presente, intentando entender como esta chica, esta luchadora, ha llegado tan lejos, a tantos kilómetros de la civilización. Una película que va más allá de ser un misterio policial, y que es realmente el sitio en el que sucede, respirando frío y salvajismo. Un lugar en el que, siglos después, el gobierno sigue maltratando a los americanos nativos. Americanos nativos que luchan para confraternizar con estos nuevos vaqueros con los que conviven en un paraje en el que sólo tiene cabida sobrevivir. Una película pausada, de soberbio diálogo que revela poco a poco y que, tras ser drama, tras un flashback, concluye con una extraordinaria escena de acción y un cierre dramáticamente extraordinario. Hermosa música, una vez más, de Warren y Ellis, hermosa fotografía que saca máximo rendimiento a los espectaculares paisajes naturales de la película, y todo brilla gracias a un reparto en el núcleo de la narración ofreciendo unas interpretaciones contenidas pero excelentes. Al igual que esta película, que contiene mucho más trasfondo que el que su acción da a entender, y que una vez se resuelve el misterio policial seduce cada vez más en el subconsciente con el asentamiento de su fino drama cultural y personal. 

Es quizás cierto que, pese al buen rato pasado con ellos, no llegamos a conocer a los personajes todo lo que nos gustaría. La relación entre Jane y Cory apenas queda en una complicidad circunstancial, y quedamos deseando conocer más a Martin y ver más elementos del día a día de los indios en Wind River. Si bien el flashback con Jon Bernthal está bien construido y funcional a nivel emocional, la información que aporta no es necesaria, y esta disrupción temporal rompe con el tono y construcción homogénea de la película. Y algunas cosas, como el pasado genealógico de Cory, no quedan lo debidamente claros. Igualmente, la película funciona como un reloj. 

Fría, inhóspita, sobrecogedora y absorbente, Wind River es una película que no nos ha llegado pero que debemos luchar por disfrutar. Triste, apasionante y totalmente recomendable. 

  • Título: Wind River
  • Dirección: Taylor Sheridan
  • Guión: Taylor Sheridan
  • Actores: Jeremy Renner, Elizabeth Olsen, Graham Greene, Gil Birmingham, Jon Bernthal
  • Dirección de Fotografía: Ben Richardson
  • Música de: Nick Cave y Warren Ellis
  • Estreno: Sin determinar
  • Duración: 110 minutos
  • Web Oficial: http://www.imdb.com/title/tt5362988/reference
  • Nota: 8,3 /10

Deja un comentario