Yo, Tonya – Recreación maliciosa

En 2018, Cine, Críticas por Néstor JuezDeja un comentario

Seguimos en febrero y, por consecuente, en el frenético visionado de las películas de los próximos Óscar, que llegan en tromba a la cartelera. Películas que debemos revisar no en base al número de las nominaciones conseguidas, sino a partir de lo que sugiera la obra en sí misma, la valía artística que transmite o las buenas opiniones recibidas. Si ya disfrutamos en semanas previas con las exquisiteces Spielberguianas, Andersonianas y Del Torianas, además de aquellas otras ya visionadas en verano o durante el Festival de San Sebastián, esta semana era el turno de otra película que había quedado en un segundo plano durante esta temporada de galardones americanos: el biopic Yo, Tonya, sobre los años de éxito y la caída a los infiernos de la polémica esquiadora estadounidense, única mujer en la historia que haya podido ejecutar el triple axel. Filme que apenas ha recibido mención por sus interpretaciones y por su peculiar estilo narrativo. Pese a ello, su aspecto era muy atractivo, y ello unido a las buenas críticas en su estrena me impulsaron a visionarla tan pronto como aterrizó en los Cines Renoir, a unas horas más intempestivas de lo que hubiera preferido. Y la polémica película que disfruté a raudales superó mis ya de por sí altas expectativas. Posiblemente, el mejor biopic del curso. Una película cuyo gamberrismo y provocador acercamiento a conductas reprobables creará detractores, pero que narra con portentosa potencia, un dispositivo formal fascinante y un relato de fuertes temas y personajes. Sin lugar a dudas mejor película que varias de las nominadas al máximo galardón. 

Tonya Harding (una excelente Margot Robbie) nace en el seno de una familia humilde, en el que es criada por su soltera e insoportable madre LaVona (una histriónica y carismática Allison Janney). Durante los años 90 será de las mejores del mundo, arrastrando siempre inmensos problemas con los jueces por lo poco convencional de sus vestuarios y músicas y, en sumo, por lo políticamente incorrecto de su provocadora imagen. Lamentablemente, un aciago incidente de incontrolables consecuencias mediáticas dará al traste con su carrera deportiva. Una película que recrea las luces y sombras de la juventud de la explosiva Tonya Harding, su etapa dorada y su polémico incidente y juicio. Para narrar una historia conocida, marcada por una nociva relación amorosa y por un peliagudo entorno familiar desde la infancia, se sustenta en las entrevistas grabadas en vídeo de implicados haciendo para ello un uso juguetón y avezado de los códigos narrativos del género documental. Se usan texturas de vídeo, se reproducen las entrevistas a cámara de los personajes principales avejentados por el maquillaje en formato cuadrado y, aderezado con narraciones en off de cualquiera de ellas, vemos distintas variantes subjetivas de una misma realidad en la que los personajes, ya en un contexto de ficción, también se dirige a cámara. Filme rockero que satiriza con montaje raudo y realización viva y excelsa, a golpe de temazo de los ochenta o noventa. Pero que no sólo se queda en divertimento formal, sino que también se adentra en el abismo humano, logrando gracias a su reparto en estado de gracia, brinda momentos dramáticos impactantes y nos deja reflexionando pesadumbrados. Una película de sensaciones variadas inmensamente satisfactoria. 

La manera desprejuiciada y ajena al juicio que el filme hace hacia el maltrato físico que madre y novio ejercen sobre ella es levemente banal en tanto capta la crudeza sin criticarla. Su uso de melodías rockeras muy populares y en ocasiones harto trilladas es igualmente un recurso fácil y efectista. Y la manera de abordar algunos personajes se queda en la parodia histriónica. Y no deja de ser curioso que, teniendo en el reparto a una Robbie tocada por las musas, la que vaya a ser premiada será Janney, la cuál lo hace también bien, pero es el suyo un personaje planísimo: una mujer enfurruñada que fuma y espeta lindezas desde el desprecio a diestro y siniestro. Y aún sin aburrir jamás, una vez nos hacemos a su rompedor tono, la película fluye un poco pesada durante las últimas instancias de su largo metraje. Y aún siendo amarga y dura con sus personajes, la película afronta las desgracias de las vidas de mierda de los personajes con una profundidad relativa. De todos modos, todo ellos pequeños problemas que impiden a la película ser magistral pero que no la impiden ser excelente. 

Macarra, crítica y sagaz, Yo, Tonya es una delicatessen agria y hilarante que, aún sin ser para todo el mundo, mira una vez más a las sombras del éxito con un encomiable dominio del lenguaje audiovisual. 

  • Título: Yo, Tonya/I, Tonya
  • Dirección: Craig Gillespie
  • Guión: Steven Rogers, y canciones de Dire Straits, Heart o Supertramp
  • Actores: Margot Robbie, Sebastian Stan, Allison Janney, Julianne Nicholson, Paul Walter Hauser
  • Dirección de Fotografía: Nicolas Karatkanis
  • Música de: Peter Nashel
  • Estreno: 23 de febrero de 2018
  • Duración: 119 minutos
  • Web Oficial: https://www.entertainmentone.com/home/ES/yo-tonya/
  • Nota: 7,8/10

Deja un comentario