El ritual – Cobarde atormentado

En 2018, Cine, Críticas por Néstor JuezDeja un comentario

En esta era de caída en picado de la asistencia del público al cine y de la proliferación de ventanas de difusión, es razonable aunque triste aceptar que muchas películas ya no verán la gran pantalla para llegar a la audiencia. Y aún más comprensible es en el caso de un género dirigido a un nicho tan específico como el terror. Considerando el poco éxito comercial de estas propuestas tan específicas, es una jugada sensata que Netflix adquiera algunas de las últimas grandes novedades del panorama terrorífico. Es el caso del filme que nos ocupa: El ritual, debut en el largometraje del curtido realizador de cortometrajes de antologías David Bruckner. Vista por primera vez en España en Sitges y estrenada en tierras anglosajonas en otoño, captó mi atención por las buenas opiniones recibidas. Sigo con interés lo que llega de Sitges, y aún sin poder verla en salas, la comodidad de tenerla a mano desde el sofá me inclinó a degustarla conforme se estrenó. El tema llamaba, así como el aspecto visual escogido. El filme resultante, aún entreteniéndome, es una clara medianía. Como película de terror es correcta, como película en general, deficitaria. Bien realizada e iconográficamente poderosa, pero pobre en guión y personajes. Tan sólo la aparición última del espeluznante antagonista la evita de ser una sucesión de sustos fáciles diletantes, pese a un buen inicio. 

Un grupo de amigos británicos están decidiendo ir de veraneo cuando Rob, en presencia de Luke, sufre un aciago destino. Para honrar su memoria y deseo, emprenden un viaje de senderismo por la fría y angosta campiña sueca. Una vez decidan atajar el camino acortando por el bosque, se verán acosados por una espeluznante y depredadora presencia. Una película de sucesos sobrenaturales y campistas atacados por deidades arcaicas, animales, oscuras.  Una manera metafórica de escenificar la batalla entre ese testigo de cargo que fue Luke y la abrasadora carga del recuerdo y el cargo de conciencia, representados por ensoñaciones de repetición del momento y asociación de esta con esta bestia de forma de carnero que cuelga sus víctimas a los árboles. Un acercamiento libre, misterioso e inquietante a la mitología nórdica y la cultura de ofrendas arcaicas de pueblos primitivos. La dirección es el aspecto que más destaca del filme, notablemente realizado y montado, que borda su tono narrativo tenso e ilusorio, fantástico e introspectivo. Su uso de los bosques y los tótems astados brindan hermosas estampas, cuasi hipnóticas. Y considerando los medios de producción de los que el equipo dispone, que les permite recurrir a la eficaz estrategia de enseñar poco a la fuente del mal, la puesta en escena de la gigantesca entidad está realmente bien resuelta, considerando lo extremadamente ambicioso de esta. Una vez más, queda evidenciado que un buen diseño sonoro eleva sobremanera la eficacia sensorial del cine de género. 

Aún a pesar de unas poderosas motivaciones dramáticas desde el punto de partida, el comportamiento de los personajes es tosco conveniente y, en algunos casos, absurdo. Personajes, por otra parte, extremadamente antipáticos, con los que resulta imposible empatizar, incluso con su protagonista, pese a su jugoso conflicto. Y si bien es impactante, la metodología del monstruo y el pueblo oculto que le venera se muestra arbitraria, carente de explicación o desarrollo. A nivel global, es un guión deficitario el que impide que los elementos positivos de la película se empleen con mayor acierto. Si el terror se halla, el desarrollo argumental carece de elementos que sorprendan al espectador, y la tensión, previa a la llegada de la conclusión, palidece por el engranaje de escasos momentos de expectación en un esqueleto rutinario de machotes de pobre diálogo deambulando entre puntos con desavenencias y temores. Correcto filme, lejos de ser malo o fallido, pero que se limita a un primer entretenimiento y que asusta en la superficie, sin ofrecernos nada que se enganche al subconsciente o que invita a revisitarla. 

Oscurantista, psicológica y alegórica, El ritual está resuelta con mucha presteza audiovisual, pero no logra elevar un material que la lastra a ser una película de terror más. 

  • Título: El ritual/The ritual
  • Dirección: David Bruckner
  • Guión: Joe Barton, basado en la novela de Adam Nevill
  • Actores: Rafe Spall, Rob James-Collier, Sam Troughton, Arsher Ali, Jacob James Beswick
  • Dirección de Fotografía: Andrew Shulkind
  • Música de: Ben Lovett
  • Estreno: 09 de febrero de 2018 en Netflix
  • Duración: 94 minutos
  • Web Oficial: https://www.netflix.com/title/80217312
  • Nota: 6,5/10

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