Martin Eden – Alfabetizando el ego

En 2020, Cine, Críticas por Néstor Juez1 Comentario

La indeseable pandemia y los permanentes titubeos de las distribuidoras a la hora de emprender la incierta aventura con sus títulos en las salas de cine ha dilatado aún más el habitualmente amplio lapso temporal entre la presentación de las películas en festivales de cine ante la crítica y la cinefilia más apasionada y su llegada a la gran pantalla para el consumo del gran público. Es un debate más abierto cada día al respecto de hasta que punto tiene ya sentido luchar por esa llegada a salas que servidor ansía que permanezca, en tanto su público potencial la ha visto hará meses en Torrentes o festivales, y la opción de las plataformas de suscripción parece cada vez la más clara para llegar al público. Sin embargo, no será esta web la que abandone la lucha por preservar las salas, donde vemos la mayoría de las películas y donde estamos dispuestos a esperar para encontrarnos con la obra deseada por muchas tentaciones paralelas que nos surjan. Tal es el caso de la que es de largo mi película favorita de este 2020, y una de las que considero mejores de este lustro. Un filme que me impactó como muy pocos en tiempos recientes en el Festival de Sevilla del 2019, dónde se hizo con el Giraldillo de Oro, compensando el ignominioso ninguneo en Venecia, en los Óscar, en los David di Donatello y en los Premios de Cine Europeo. Los que seguís el canal de Youtube sabéis a que título me refiero: Martin Eden, dirigida por Pietro Marcello. Un filme que degusté en dos ocasiones en un sólo mes, y el cual revisité por tercera vez hará unos días. Una adaptación literaria eminentemente cinematográfica, un drama pasional y atemporal con voz estilística propia. Un filme extraordinario, quizás una obra maestra. 

Martin Eden es un joven, apuesto y humilde marinero. Tras ayudar a un muchacho en un muelle, entrará en contacto con la muchacha de clase alta Elena Orsini, de la que caerá inmediatamente prendada, así como de sus ilustradas costumbres. Deseoso de acercarse a ella, empezará a leer ávidamente y a escribir poemas y relatos, con el sueño de llegar a ser escritor algún día. Durante este proceso deberá enfrentarse al rechazo, desavenencias políticas y un cambio irreversible de su modo de vida y del mundo que le rodea. Una historia de superación personal que muestra en paralelo el tejido cultural de la Europa del Siglo XX y los cambios sociales que experimentaría la ciudadanía. Un biopic alejado de estereotipos, una adaptación como ninguna otra, un mosaico tan humano en su núcleo como titánico en sus ambiciones artísticas. Una de esas películas a las que rara vez un texto hará justicia. Un trabajo atemporal, con atmósfera y estilo que bien podrían haber encajado en los años 80. Otra obra más deudora de la tradición e imaginario del cine italiano. Un drama romántico excelentemente ambientado y producido, beneficiado en grado suma por las texturas del fotoquímico y la cercanía de la cámara a los rostros de sus personajes. Un filme que hace las veces de convencido acto político, de furibundo alegato vital cargado de filosofía y reflexión cultural. Odisea de un hombre que por dar vida a su sueño se pierde a sí mismo, protagonizada por un excelente Luca Marinelli. Filme de extrema emotividad, apoyado en su efectivo uso de la música y las conmovedores y poderosas declamaciones en off de Marinelli. Pero lo que hace brillar al filme y ascender al Olimpo del séptimo arte es su poderoso dispositivo: la ambigüedad temporal. Son constantes los anacronismos, tanto en la música como en espacios o objetos (coches, salas de cine), y para retratar las emociones que atraviesa Martin y el espíritu de esta Italia trufa el metraje de permanentes y estupendas imágenes de archivo, que no guardan estrecha relación espacio temporal con lo narrado pero son fundamentales para establecer el tono y atmósfera de esta gran película. El diálogo entre el archivo y los planos de la historia ofrecen secuencias de una emotividad extraordinaria. Un archivo del cual no está claro cuánto es genuino y cuánto está falseado, habiendo sido realmente recreada por el propio Marcello. Cómo podéis percibir, una película de una fuerza demoledora. 

Si algo no puedo negar es que Martin Eden es un filme enfrascado en sus juegos intelectuales y en su dispositivo, por lo que si estos no suscitan el suficiente interés el espectador puede sentir una desconexión con el filme, que sin duda reconocerá que está bien dirigido pero no entroncará emocionalmente con el relato. En base al ritmo propuesto por los primeros 70 minutos de la película, quizás lo mas orgánico habría sido otorgarle un metraje de casi cuatro horas. No es el caso, de modo que antes de su crepuscular media hora final se produce un gran lapso temporal y cambio tonal que para algunos resultará algo brusco. Y a la hora de retratar al nuevo Martin embebido de su éxito, Marinelli se entrega a una sobreactuación algo excesiva. Por contra, todo conduce a un par de secuencias de conclusión magistrales. Es baladí para este crítico afanarse por encontrarle fallas de relevancia a tan sublime obra. 

Elegante, libre, triste, volcánica e inabarcable, Martin Eden es una obra ambiciosa y única, de enjundia literaria y arrolladora personalidad cinematográfica, aunadas en una película monumental.

  • Título: Martin Eden
  • Dirección: Pietro Marcello
  • Guión: Maurizio Braucci, Pietro Marcello, basado en la novela de Jack London
  • Actores: Luca Marinelli, Carlo Cecchi, Jessica Cressy, Denise Sardisco, Vincenzo Nemolato
  • Dirección de Fotografía: Alessandro Abate y Francesco Di Giacomo
  • Música: Marco Messina y Sacha Ricci
  • Estreno: 18 de diciembre de 2020
  • Duración: 129 minutos
  • Web Oficial: https://www.wandafilms.com/site/sinopsis/martin_eden
  • Nota: 8,8/10

Comentarios

  1. Javier Sánchez

    Martín busca el Edén. Lo encuentra en Elena y ahí se armó Troya. Como Paris rapta a la encumbrada Elena y solo se le ofrece la escritura como ascensor social. ¿Bastará el lifting? Néstor mantiene el suspense evitando el spoiler.

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