En la playa de Chesil – Barrera sexual

En 2018, Cine, Críticas por Néstor JuezDeja un comentario

Pocos festivales programan tan ingente cantidad de filmes como el Festival de Toronto. Y pese a que algunas de ellas ya llegaron al gran público con la hornada de los Oscars o con los festivales de Otoño, algunas de las películas de aquel septiembre todavía esperan su fecha de estreno. A falta de que la cartelera se inunde de propuestas palomiteras durante los meses estivales, algunas propuestas todavía aparecen para redondear un último trimestre del curso no exento de curiosidades en el plano cinematográfico. Es el caso del filme del que hablaremos hoy, la última apuesta de la distribuidora Bteam Pictures. Se trata de En la playa de Chesil, ópera prima del director teatral británico Dominic Cooke, adaptación de una novela del aplaudido autor Ian McEwan. Película protagonizada por una de las actrices más en forma del momento, la joven y talentosa Saoirse Ronan, que fue muy bien recibida por la prensa en su ya lejano estreno. Poco se sabía del filme, que había pasado desapercibido durante este intervalo, pero los elementos de los que disponíamos para juzgar invitaban al optimismo. Cine británico académico y de índole literario, que cuanto menos raro será que no ofrezca un producto competente con un argumento con miga. La posibilidad, además, de asistir por vez primera a un pase de prensa en la Filmoteca de Madrid era un goloso motivo adicional para aceptar de manera rauda mi asistencia al mismo. Por ello, asistí a la cita con entusiasmo y muchas incógnitas por resolver. Y pese a unos deslices muy concretos pero notorios, hablamos de un visionado realmente gratificante y una película muy jugosa. Un filme romántico, literario y punzante que presenta elecciones tonales erradas e introduce personajes que no llegan a implicarnos en plenitud, pero extremadamente delicado, realizada con mucho tacto y continente de numerosos momentos de excelencia cinematográfica. 

Inglaterra, 1962. Florence (estupenda Saoirse Ronan), joven violinista líder de un cuarteto de cuerda e hija de una familia de clase alta, se enamora de Edward (un Billy Howle que va a la par), joven de familia humilde que conoce por causalidad y con el que vive un intenso romance que concluirá en casamiento al lado de la playa de Chesil. Sin embargo, inesperadas y viscerales diferencias en torno a la percepción de un elemento fundamental de la vida conyugal modificará drásticamente el devenir de los acontecimientos, provocando resentimiento que sobrevivirá décadas posteriores. Un filme melancólico y calmado, refinado, teatral y culto. Una película que supone un claro ejemplo de academicismo bien entendido, cine que pone su relato por encima de todas las cosas pero sin descuidar por ello la trascendencia de su forma. Filme de buenos diálogos, de prosa bien trasladada, pero un filme de realización muy precisa y calculada; A partir de la escena del conflicto, con la que inicia el relato, el filme va construyendo la tensión insertando fragmentos de flashback de su relación, en una decisión narrativa muy acertada. Y en el mero apartado visual hay grandes momentos, tales como la secuencia de apertura, las que suceden en la playa y el plano final. Excelsas son también las composiciones clásicas de Dan Jones, muy oportunas a nivel temático y emocional. Una película tan compacta y ejecutada con tanto dominio que es imposible no apreciarla. 

La elegancia y sobriedad dan cuerpo al melodrama y al romance, pero sus personajes no acaban de tener el peso e interés necesario, con la excepción de la pareja. Pese al tiempo invertido en describirlo y la variedad de matices emocionales con las que se enriquece, el romance nunca llega a tener una personalidad propia que nos invite a recordarlo y diferenciarlo del resto. Pero hay un defecto en concreto, uno realmente enorme, que daña radicalmente la impresión general del filme. Se trata de un innecesario apéndice para la galería, un final sensiblero que tira del cliché del años después y de ese recurso que nunca queda bien de avejentar personajes con maquillaje. Un recurso blando y facilón que pretende arrojar luz y esperanza a una situación que ya era muy poderosa de haber permanecido como desgarradora en su conclusión. Final que a la larga lastra el filme, pero que aún así no logrará que me olvidé de él. 

Clásica, sutil y dramática, En la playa de Chesil naufraga al tomar decisiones para agradar al gran público, pero ello no puede impedir que ignoremos la precisión y buen gusto de su ejecución cinematográfica.

  • Título: En la playa de Chesil/On Chesil Beach
  • Dirección: Dominic Cooke
  • Guión: Ian McEwan, basado en su novela homónima
  • Actores: Saoirse Ronan, Billy Howle, Emily Watson, Anne-Marie Duff, Samuel West
  • Dirección de Fotografía: Sean Bobbitt
  • Música de: Dan Jones
  • Estreno: 29 de junio de 2018
  • Duración: 110 minutos
  • Web Oficial: http://bteampictures.es/chesil-beach/
  • Nota: 7,3/10

Deja un comentario