La madre oscura – Feminidad devoradora

En 2020, Cine, Críticas por Néstor JuezDeja un comentario

Si hay un género cinematográfico que supone actualmente una garantía de rendimiento en taquilla independientemente de lo adversas de las circunstancias que le rodean, este es el terror. Un género que por lo general ofrece cosechas agridulces, pero siempre apunta elementos jugosos para el cinéfilo. Y así como vuelve la actividad a las salas, más pronto que tarde nos encontraríamos con nuevas propuestas de género. La que nos ocupa ha sido un filme que ha acaparado no pocos titulares de esta cuarentena, jugando un rol que seguramente no esperaban. Un modesto filme que fue de los pocos títulos que se exhibió cinematográficamente durante la cuarentena y que durante semanas, o al menos a partir de los datos que se ofrecieron, fue líder de la taquilla estadounidense (con números no muy altos, como bien comprenderéis). Hablo de Madre oscura, la nueva apuesta de la distribuidora Selectavisión. Un filme basado en leyendas y dirigido por una pareja de debutantes con tradición de cine de género en la familia. Un filme que prometía un visionado ameno y una breve ración de escapismo de terror, algo a lo que un servidor rara vez se opone. Y aún encontrando un filme que estuvo muy lejos de fascinarme, ofrece lo que le podemos exigir a cualquier película de terror. Es un filme inofensivo pero efectivo, una película con ciertas inconsistencias y lugares comunes pero que presenta los suficientes elementos para que su visionado no sea una pérdida de tiempo. 

Ben, muchacho reservado y problemático, trabaja de vigilante de la marina de un pueblo costero durante los meses de verano. Adaptándose a las turbulentas aguas de la separación de sus padres, entabla amistad con una compañera. Juntos empezarán a indagar en el extraño comportamiento de la madre de su familia de vecinos, sospechando de la tenebrosa visita de una inquietante presencia. El reverso oscuro de la figura materna que todo lo abarca. Impersonación y brujería. La tenebrosa amenaza de la fuerza animal, el magnetismo abrasivo de la tierra primigenia, del agreste mundo natural. Un villano que remite a la diosa, a la iconografía astada satánica (la estampa del carnero y sus indelebles cuernos) y a la irrefrenable potencia devoradora de la feminidad. Un relato de terror de estructura tradicional y referencias reconocibles que va al grano desde el principio. Una historia tradicional de invasiones caseras y espíritus malévolos que ofrece una amplia razón de suspense, intriga y momentos truculentos para atrapar al espectador durante todo el metraje. El sencillo y directo desarrollo argumental es coherente, claro y atractivo, y la amenaza tenebrosa es sugerente. El filme deja un puñado de estampas atractivas, fruto del buen trabajo del equipo de dirección artística. Conociendo las limitaciones presupuestarias de la película el diseño de la bruja resulta encomiable, punta de lanza de un notable trabajo de efectos especiales prácticos. La mitología, habilidades y procedimientos de la bruja quedan claros sin necesidad de demasiada exposición, y la ausencia de retruécanos narrativos e intentos de sorpresa y efectismo juegan, en este caso en el que los cimientos no son firmes, a su favor. 

Resulta pronto evidente que el aspecto físico fue el principal criterio en el proceso de selección de actores de esta película. Sus interpretaciones son lamentables y rara vez logran estar a la altura de los ya de por sí pobres diálogos, resonando especialmente huecos en los momentos dramáticos más intensos. Los clichés más perezosos del cine de terror están presentes aquí (la sexualización absurda de todo personaje femenino, la manera de lidiar con los conflictos familiares del entorno de los adolescentes protagonistas), y nada abandona nunca la rutina o los caminos más familiares del género. El ritmo del relato se atropella en su último tercio, y el clímax se resuelve con conveniencias que producen comedia involuntaria. Es una de esas películas en las que nadie se asemeja a una persona real, y en la que el argumento corre el riesgo de descomponerse demasiado. Es un filme que alcanza cotas bajas, pero que tampoco buscaba más que eso. 

Ligera, tributaria y dinámica, Madre oscura es un trabajo modesto pero simpático, que hará las delicias de los incondicionales del cine de género. 

  • Título: Madre oscura/The wretched
  • Dirección: Brett Pierce y Drew T. Pierce
  • Guión: Brett Pierce y Drew T. Pierce
  • Actores: John-Paul Howard, Piper Curda, Azie Tesfai, Kevin Bigley, Zarah Mahler
  • Dirección de Fotografía: Conor Murphy
  • Música: Devin Burrows
  • Estreno: 17 de julio de 2020
  • Duración: 95 minutos
  • Web Oficial: https://www.selecta-vision.com/catalogos/madre-oscura/?prensa
  • Nota: 4,8/10

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