La ceniza es el blanco más puro – Romance sobre terreno movedizo

En 2019, Cine, Críticas por Néstor JuezDeja un comentario

Ya a escasos días de adentrarnos en el sofoco del estío, de empezar a predecir o anticipar las películas de los próximos festivales de otoño y de ir desgranando poco a poco las competidoras del Festival de Cannes 2019 que nos vayan llegando, todavía quedaban algunas rezagadas de la cosecha del 2018 por degustar. Lo más granado de la Sección Oficial había sido cubierto casi en su totalidad, pero unas perlas restantes están próximas a aterrizar. El caso de la película que nos ocupa es uno particularmente peculiar. Formaba parte de la programación de Perlas del último Festival de San Sebastián, pero no pude encajarla en mi agenda durante la estancia donostiarra, principalmente por la sospecha de que podría recuperarla pronto en Madrid. Sin embargo, no pudo ser, pues compromisos personales me impidieron asistir al ciclo de películas de San Sebastián que organizaron los Cines Golem en Octubre. Por consiguiente, me hallé en la incómoda situación de tener que esperar al estreno de una de mis películas más anticipadas del curso, y de las más aplaudidas en el circuito festivalero. Una espera que se demoró hasta los siete meses. Pero al fin puedo escribir sobre La ceniza es el blanco más puro, la nueva película del maestro chino Jia Zhang Ke. Una película que mis conocidos recomendaban encarecidamente, y una proyección de la Fiesta del Cine a la que no pude acudir con una predisposición más positiva. Y las poderosas sensaciones que me produjo esta gran película superaron ampliamente mis expectativas. Una elegante y sombría historia de amor en una China mutante de estratos sociales hundidos en claroscuros. Poesía y reflexión en un viaje contundente ajeno a lugares comunes. Un filme que te atrapa durante el visionado y te retiene horas después. 

Año 2001, ciudad de Datong. La apuesta y magnética Qiao (imperial Zhao Tao) es la novia del cabecilla del clan mafioso Jianghu, Bin (Liao Fan). Tras una escaramuza de nefastas consecuencias con un grupo rival, Qiao es condenada a cinco años en prisión. Una vez recupere su libertad no perderá tiempo en volver a la vida con Bin. Pero será el rechazo lo que encuentre en esta ocasión, en un mundo que ha cambiado mucho desde que le salvó la vida. Sin embargo, a Qiao no le falta fuerza ni convicción para salir adelante. Un filme monumental y ambicioso, que supone el refinamiento del estilo de su creador, que reúne en esta los elementos más atractivos de sus obras previas: su sutil asimilación del lenguaje del documental, su juego con los momentos temporales en la ambientación y el aspect ratio, su escasa pero brutal utilización de la violencia en los mundos de baja estofa…y una inapelable radiografía de la sordidez de los grises escenarios de una China sumida en la ruina espiritual. Aparato visual deslumbrante, gravedad en la atmósfera. Atmósfera de cine cargado y lleno de sustancia. Y en el núcleo, Zhao Tao, imperial. No sólo excelente en el plano dramático, capaz de transmitir envejecimiento a través de su interpretación, sino también en el icónico, siendo un filme un fascinante tratado de las diferentes maneras en las que se puede encuadrar una actriz para que transmita todo el poderío y presencia cinematográfica que posee. Pero allí donde los integrantes del amorío permanecen, el resto se transforma, en un relato que desafía constantemente nuestras expectativas. Allí donde parecía ser de mafiosos se torna en mucho más que eso, conteniendo en su interior muchas más películas: introspectivas, sociológicas, melodramáticas…un tour de force de maestría en la dirección bañado de secuencias de gran cine. 

Es, qué duda cabe, un filme complejo y poliédrico, que abruma al espectador y no le deja indiferente. Produce una desolación y un malestar por la dureza de las vidas tratados que muchos mal interpretaran como frialdad. Dado a sus atormentadas naturalezas y hieráticas maneras de expresar sus sentimientos, es difícil empatizar con los personajes de la película. Película que, puestos a encontrar carencias, se podría haber beneficiado de una levísima reducción de metraje. Filme difícil, sí, siendo este una de las pocas adversidades que consiga encontrar para clarificar la decisión al lector. 

Atormentada, radiante y trágica, La ceniza es el blanco más puro es un retrato de la China del hoy de abrumadora riqueza visual y enjundia textual. Madurez narrativa para compendiar un estilo. 

  • Título: La ceniza es el blanco más puro/Jiang hu er nv
  • Dirección: Jia Zhang Ke
  • Guión: Jia Zhang Ke
  • Actores: Tao Zhao, Liao Fan, Xu Zheng, Casper Liang, Feng Xiaogang
  • Dirección de Fotografía: Eric Gautier
  • Música: Giong Lim
  • Estreno: 31 de mayo de 2019
  • Duración: 135 minutos
  • Web Oficial: http://www.golem.es/distribucion/peliculas/la-ceniza-es-el-blanco-mas-puro/
  • Nota: 8,2/10

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