Glass – Mitología superheroica

En 2019, Cine, Críticas por Néstor JuezDeja un comentario

Vivimos en una era de infinitas franquicias, constantes secuelas, recuperación de narraciones ya asentadas e infinitas iteraciones de superhéroes adaptados a la gran pantalla. Es un panorama tan asentado que la originalidad y frescura dentro del mismo es una plena anomalía. Por eso mismo el caso del siempre estimulante M. Night Shyamalan es realmente atractivo y sorprendente. Atado siempre por lo peculiar de su estilo y la dificultad de estudios y público para etiquetar, promocionar e interpretar adecuadamente sus películas y casarlas con las expectativas formadas previamente, se ha visto transformado de niño bonito de Hollywood a realizador denostado de constantes fracasos que ha vuelto a ver la luz tras su alianza con Blumhouse haciendo películas más baratas. Si Múltiple era ya una película notable, el éxtasis de los espectadores se triplicó cuando reveló, en su final, ser una suerte de secuela de la notable El protegido, estrenada hace casi 20 años. Al revelarse que su siguiente producción uniría a los personajes de ambas películas y serviría de conclusión de la inesperada trilogía superheroica, la expectación se disparó por los cielos. Esta es la película de la que vengo a hablaros, Glass, sin duda el estreno más potente de 2019. Soy un gran admirador de las dos películas anteriores, y respeto mucho a Shyamalan como personal realizador, por lo que no podía esperar el momento de ver la película. Llegué a ella algo tarde, pero con plena disposición a gozarla. Y si algo debo remarcar es que esta es no ya una buena película, sino diferente y con una personalidad encomiable. Pero también es una clara decepción, y una oportunidad perdida. Una película con personajes atractivos y ricos temas y conceptos, pero cuyo inestable guión no enriquece ni evoluciona lo previamente establecido. 

David Dunn (Bruce Willis), con la ayuda de su hijo Joseph (Spencer Treat Clark), utiliza sus habilidades especiales como justiciero clandestino bautizado como El supervisor. Siguiendo las pistas de unas cheerleaders, encontrará y se enfrentará con La horda (James McAvoy, excelente de nuevo). Pero será en ese momento que serán apresados y recluidos en la misma institución sanitaria en la que lleva años encerrado el maquiavélico Elijah Price, Mr. Glass (Samuel L. Jackson, que hace un estupendo trabajo). Una vez allí, la psiquiatra Ellie Staple se afanará por convencerles de que su condición superheroica es tan sólo una ilusión mental. Un tratamiento teórico de la mitología del cómic y la naturaleza del superhéroe que clausura tres relatos de origen de super-personas. Una narración de suspense y desasosiego, en constante mutación e incapaz de ser predicha. Un cierre ambicioso y amargo, realmente disfrutable de descubrir y visionar. Muy competente el trabajo en la fotografía, la realización (pese a todo, el filme no tiene la riqueza visual de los otros dos capítulos) y la banda sonora. Muy acertado el tratamiento de La Bestia y demás personalidades, el arco de Mr. Glass, las interacciones de Casey con Kevin y las pesquisas de un Joseph Dunn notablemente interpretado. El filme inicia con unos primeros minutos realmente portentosos, y se muestra ingenioso a la hora de jugar con arquetipos y estructuras narrativas de los cómics a la hora de desarrollar su relato. Que una película tan diferente aúne de esta manera el cine de autor, el cine de género y las temáticas más populares del entretenimiento supondrá siempre un soplo de aire fresco. 

Insistente Shyamalan en su trama y sus conceptos deja congelados a sus personajes, que no evolucionan con respecto a su punto de partida. El personaje de Ellie Staple está muy mal definido, y todo lo relacionado con su naturaleza, plan y objetivos son un conjunto de malas decisiones (que alguien se pueda plantear sus posibilidades con las pobres explicaciones que da resulta absurdo). El del psiquiátrico es el episodio menos logrado del filme, y ocupa su mayor parte. El tratamiento del personaje de Dunn es una verdadera lástima, y el final lleno de giros, aunque coherente, está enteramente basado en suposiciones, pues nada garantiza que las cosas sucederán como los personajes desean independientemente del éxito de sus pesquisas. Una película, poniendo todo en la balanza, más que correcta, pero con mucho el eslabón más débil de la trilogía. 

Juguetona, apesadumbrada e intrigante, Glass es una película irregular y algo frustrante, y también un agradecido punto final a una apasionante trilogía del mito superheroico.

  • Título: Glass
  • Dirección: M. Night Shyamalan
  • Guión: M. Night Shyamalan
  • Actores: James McAvoy, Bruce Willis, Samuel L. Jackson, Sarah Paulson, Anya Taylor-Joy
  • Dirección de Fotografía: Mike Gioulakis
  • Música: West Dylan Thordson
  • Estreno: 18 de enero de 2019
  • Duración: 129 minutos
  • Web Oficial: https://www.glasspelicula.es/
  • Nota: 6,6/10

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