Géminis – Sicario replicado

En 2019, Cine, Críticas por Néstor JuezDeja un comentario

Vivimos un momento trascendental de cara a configurar el futuro inmediato en términos de realismo digital en el séptimo arte. Nos acercamos a pasos agigantados a hacer realidad el panorama dibujado por El congreso, la película de Ari Folman. En cuestión de días empezaremos a ver a nuestros actores y estrellas favoritas en su mejor momento aunque estén muertos, envejecidos o, incluso, sin que se presenten físicamente en el set. Los avances en técnicas de rejuvenecimiento digital y de recreación por ordenador de seres humanos evoluciona a pasos agigantados, y es este el mayor aliciente de este proyecto. Una gran producción de guión de larga gestación que cambió de manos varias veces, como también se tornaron los responsables implicados tras la cámara. El último encargado de llevarla a cabo es un realizador de elevado prestigio: el taiwanés Ang Lee. Ha aprovechado para experimentar de nuevo con sus obsesiones técnicas de los últimos tiempos en la presente película: la cinta de acción Géminis, protagonizada por un Will Smith desdoblado. Una película cuyo gran aliciente era el jugoso reclamo digital del doble, y el talento de Lee. Las expectativas eran bajas, pero se cubrió el estreno. Y aún en este contexto, y siendo proclive a aplaudir sus avances tecnológicos, es un largometraje deficitario y decepcionante. Filme de eficiente producción y relevancia para el cine del mañana, pero de pobre relato, pueriles personajes y elecciones de grabación de revulsivos resultados cinematográficos.

En un futuro reciente, el veterano y talentoso sicario privado Henry Brogan (Will Smith), el mejor del mundo en lo suyo, desea jubilarse. Sin embargo, los cabos sueltos de su último trabajo se volverán en su contra, y los que otrora le contrataron ahora irán tras de él. Viéndose forzado a enfrentarse a un guerrero irreductible con el que guarda un asombroso parecido. Espionaje, acción, organizaciones gubernamentales secretas y soldados clonados. Asesino en busca de su reposo que para superar su pasado deberá enfrentarse a sí mismo, la reconciliación interna con el doppelgänger para cerrar las heridas. Como película llamada a estrenarse en cientos de salas y con grandes empresas detrás, los valores de producción se exhiben. La trama se pasea por lugares exóticos, elevando el interés en el espectador. Si bien su presencia siempre vampiriza los proyectos en los que participa, Will Smith cumple de nuevo como carismática cabeza de cartel. Como le corresponde por su género, hay poderosas secuencias de acción, sobre todo una apasionante persecución motorizada entre ambos Wills. Y hay un motivo claro por el que este filme es importante para el cine que vendrá: nos presenta, en este Will Smith joven, al ser humano con tratamiento digital más convincente de la Historia del cine (un trabajo de rejuvenicimiento digital sobre Smith realmente alucinante). Lo que la tecnología de efectos especiales por ordenador es capaz de lograr en este momento, en las manos adecuadas, es realmente apabullante. 

Es sorprendente que tantos guionistas congregados hayan dado a luz a un libreto tan irrisorio. Pocos argumentos en el cine reciente más rutinarios, poco inspirados, simples y derivativos. Personajes carentes de encanto ni de interacciones atractivas, atados a derramar exposición en lamentables diálogos. Y un elemento visual particularmente polémico. Ang Lee insiste, ya prácticamente en solitario, en filmar sus películas a un número muy superior de los habituales 24 fotogramas por segundo, para lograr así una captación hiperfluida de los movimientos. Si bien no se proyectará así en muchos cines, en esta ocasión ha filmado a 120 fotogramas por segundo, y el resultado obtenido a nivel plástico es deleznable. Un cinéfilo no puede evitar sentir rechazo ante estas imágenes, que en su empeño en buscar un extremo realismo encuentran una sensación de artificialidad digital, de textura de videojuego. Cómo si en vez de estar en una sala de cine nos encontráramos ante una gigantesca televisión de plasma de fábrica. Son dignas de admiración las pesquisas e investigaciones del taiwanés, pero ellas no deben cegarnos a la hora de percibir una película extremadamente pobre como relato cinematográfico. 

Ligera, ramplona y pionera a nivel técnico, Géminis avanza un porvenir prometedor para la recreación digital de actores, pero fracasa en todo lo demás. 

  • Título: Géminis/Gemini man
  • Dirección: Ang Lee
  • Guión: David Benioff, Darren Lemke, Stephen J. Rivele, Christopher Wilkinson, Andrew Niccol y Billy Ray, basado en una historia de Darren Lemke y David Benioff
  • Actores: Will Smith, Mary Elizabeth Winstead, Clive Owen, Benedict Wong, Linda Emond
  • Dirección de Fotografía: Dion Beebe
  • Música: Lorne Balfe
  • Estreno: 11 de octubre de 2019
  • Duración: 117 minutos
  • Web Oficial: https://www.paramount.com/movies/gemini-man
  • Nota: 5,5/10

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