El vacío – Resurrecciones tentaculares

En 2017, Cine, Críticas por Néstor JuezDeja un comentario

Año tras otro, el festival de Sitges nos deja una inmensa oferta de películas de intereses relativos que se va degustando a lo largo del curso. Muchas nos llegan, más últimamente, pero la gran mayoría no llegan nunca a las salas, bien por calidad o bien por el estatus actual del cine de género en nuestro país. La obra que nos ocupa, de claro retrogusto a homenaje a serie b ochentera, es una de ellas: la película de terror canadiense El vacío (The void), dirigida por Jeremy Gillespie y Steven Kowalski. Una cinta loca y visualmente apetecible, razón por la cual era cuestión de tiempo que la visionase tarde o temprano, pese a que ninguno de sus elementos adicionales invitase al optimismo. Y si bien el hogar no iguala a la sala de cine, con una película de este tipo la pérdida resulta menor. Y habiéndola visto lo constato en mayúsculas, mayormente decepcionado pero con algunas alegrías. Ya que si las pobres interpretaciones y el caótico y ambiguo guión impiden un disfrute pleno, su seductora imaginería da por sí sola para un visionado muy sugerente. 

En mitad de la noche, un policía de servicio descubre en el borde de la carretera a un joven malherido, al cual traslada a un pequeño hospital en vías de mudanza por un reciente incendio en el que se mantiene un pequeño grupo de profesionales, entre los que se encuentra el gerente Powell y su mujer. A partir de ahí se suceden todo tipo de rarezas, siendo rodeado el edificio por individuos con túnicas blancas encapuchados con triángulos en la cara que les impiden salir cuchillo en mano, mientras en el interior los fallecidos y afectados de heridos comienzan a mutar en monstruosas criaturas tentaculares. Una intriga sobrenatural de resurrecciones y cultos ocultos a divinidades oscuras primitivas. Una malsana y tensa historia de sectas violentas de sacrificios y devoción mística a dimensiones paralelas de entidades de la carne, con inquietante tratamiento de los fallecidos, las gestaciones y las manifestaciones orgánicas. Una película de situación, que con apenas los mínimos elementos para la supervivencia y pincelando numerosas incógnitas que serán ambiguamente respondidas, nos implica emocionalmente en la extrañeza y desubicación del puñado de protagonistas y su miedo por perder la vida. La película no pretende explicar su mitología, sino situarnos en un incómodo pero hipnótico escenario de clima alucinógeno y ausencia de asideros emocionales u lógicas, logrando una de las sumersiones en el caos más efectivas a las que una película de terror puede aspirar. Y ante todo, funciona como homenaje carpenteriano y al cine de artesano, haciendo un uso habilidoso e inteligente del maquillaje y los prostéticos y supliendo un exiguo presupuesto con un competente acabado visual. La fotografía de Samy Inayeh y la música de Joseph Murray y Menalon Music no incluyen nada que innove o revolucione dentro de los parámetros del género pero sí lo suficientemente eficaces para construir una base audiovisual atractiva, en la que destacan sus imágenes ocultistas y paranormales y lo impredecible de su deriva narrativa. 

Si bien la iconografía y la atmósfera de la película son poderosas, el argumento, pese a no querer ser lógico, resulta difícil de seguir por su tremenda inconsistencia y la amplia cantidad de sucesos de incomprensible o aleatoria razón de ser. Añadido a los agujeros narrativos de Gruyére, encontramos unos personajes finos nada entrañables y pésimamente interpretados. Y si bien logra captar con exactitud un tono muy concreto y un subgénero de películas muy concreto, queda una agridulce sensación de oportunidad perdida, ya que poco hay más allá de la potencia icónica que ya se dilucida en los pósters, y no hay una historia que sustente el mero hecho de querer recrear bichos viscosos y multípodos. 

Fresca, intrigante, desenfadada y delírica, El vacío gustará mucho a los aficionados del género, pero ni aún así podrá satisfacer plenamente las expectativas que despierta desde el primer vistazo. 5/10

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