El glorioso caos de la vida – Abanico de adicciones

En 2020, Cine, Críticas por Néstor JuezDeja un comentario

Es una tendencia cada vez más consolidada entre los grandes festivales a nivel internacional introducir paulatinamente títulos australianos en su programación. Una ola aún incipiente pero con reconocibles rasgos identitarios, caras conocidos que saltan de uno a otro título y características narrativas que las habilitan para una nada desdeñable vida comercial. Tal es el caso del filme que hoy nos ocupa, que tuvo un trato amable por parte de jurados y equipos de programación tras un recorrido festivalero por etapas de renombre. Premios mediante, captó la atención de una distribuidora tan asentada en términos de cine de autor como Avalon y llega este viernes a nuestras pantallas. Se trata de El glorioso caos de la vida, presentada en la Sección Oficial del Festival de Venecia 2019, donde se hizo con el premio a Mejor estrella emergente para Toby Wallace, e integrada también en la competición del último Festival de Gijón. Uno de los primeros pases de prensa tras la reapertura de salas después del confinamiento, y uno de los primeros estrenos relevantes de cine de autor de los próximos meses. Filme que, dicho sea de paso, no venía alabado por una recepción crítica especialmente positiva allende sus premios. Sin embargo, servidor es un valiente, y siempre da una oportunidad a todo filme que cuando menos parece ofrecer una personalidad propia. Por ello, dirigí mis pasos a esa proyección, y ahora dirijo mis palabras a transmitiros mis impresiones. Lamentablemente, hablamos de un título deficitario, que en absoluto puedo recomendar. Apuntes de estilo resultones que no camuflan una historia ramplona y un dramatismo histriónico. 

Milla (Eliza Scanlen) es una muchacha adolescente víctima de un cáncer feroz. Su vida dará un vuelco cuando se enamore de Moses (Toby Wallace), muchacho apuesto y rebelde enganchado a las drogas y a una rutina de tráfico clandestino desamparada y fatalista. Este romance desatará el rechazo y angustia de sus padres (Ben Mendelsohn y Essie Davis), quien tendrán que aprender a convivir con quién es el rayo de luz en el crepúsculo de Milla. Mosaico disfuncional de miembros familiares lacerados por el dolor y presos de diversas drogadicciones, bien emocionales, medicinales o estupefacientes. Un drama romántico de superación, aceptación y vínculos más allá de las apariencias. Una terapia grupal llena de caos y afecto que lucha por ahuyentar la desgracia. Un filme de candente (por exhibicionista) intensidad emocional, cuya capacidad de implicar al espectador probablemente será del agrado de parte de la audiencia. Cabe destacar el gran trabajo del reparto, que hace lo mejor que puede con el material del que disponen. Representa en la gran pantalla un perfil poco habitual y socialmente denostado, lo que supone una oportunidad de dignificación de personalidades ajenas a la norma que también merecen ser amados e incluidos en comunidades. En cuanto a la puesta en escena se trata de un trabajo competente, con apuntes de estilo atractivos (intertítulos y offs humorísticos), aunque su aplicación es inconsistente y caprichosa. En suma, un filme capaz de apelar a una audiencia tanto joven como veterana, que retrata esquemas familiares que también merecen ser conocidos y, ante todo, da voz a talento joven del que esperamos grandes noticias en los próximos tiempos. 

Así como elementos de la ejecución presentan interés, queda claro a los pocos compases que el relato que contiene es pura sensiblería sobre-azucarada y telenovelesca. Establece una estructura narrativa subrayada y pomposa, de moralina tosca y de situaciones forzadas. Un relato en el que las acciones estridentes dejan claro los conceptos a transmitir y, por si no es suficiente, unos pésimos diálogos remarcan el discurso. Un drama de desgarro in crescendo atropellado y en el que todos los matices de las relaciones entre personajes se ven venir a leguas y son desarrollados en un primer estadio, limitándose a la reiteración mas que evolución. Un filme que pudo escabullirse en festivales por llevar galas resultonas pero de fondo e intenciones más propias de la primera pantalla. 

Afectada, remilgada e insistente, El glorioso caos de la vida ofrece interpretaciones poderosas que quedan sumergidas en un relato formulaico impropio de sus formas fílmicas. 

  • Título: El glorioso caos de la vida/Babyteeth
  • Dirección: Shannon Murphy
  • Guión: Rita Kalnejais
  • Actores: Eliza Scanlen, Toby Wallace, Ben Mendelsohn, Essie Davis, Andrea Demetriades
  • Dirección de Fotografía: Andrew Commis
  • Música: Amanda Brown
  • Estreno: 21 de agosto de 2020
  • Duración: 120 minutos
  • Web Oficial: http://www.avalon.me/distribucion/estrenos/el-glorioso-caos-de-la-vida-babyteeth
  • Nota: 4,9/10

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