¿Dónde está mi cuerpo? – Minúsculo en un mundo hostil

En 2019, Cine, Críticas por Néstor Juez1 Comentario

Pese a haber dispuesto de 52 semanas para su difusión, es muy habitual que el estreno de algunas de las mejores películas de la temporada se acumulen a final del año. Las rescatadas del circuito de festivales, o las elegidas para ser festejadas en la campaña de premios, que teniendo en cuenta la variedad tal de ventanas de difusión de nuestros días que algunas ni siquiera llegan a estrenarse en salas de cine. Estreno en salas, en algunos de estos casos, meramente anecdótico, proyectando el filme en un puñado de salas de cine un par de semanas antes de su llegada a la plataforma de suscripción para poder así optar a la temporada de premios. Nos referimos, como habréis podido imaginar, a los últimos estrenos de prestigio de la gigante Netflix. La gran empresa estadounidense ha visto en 2019 el año definitivo de su asalto y dominio al panorama cinematográfico internacional. En este inconmensurable final de 2019, se han apuntado un tanto con varias buenas películas. Y de una de ellas vengo a escribiros hoy, la que sin duda pasará más desapercibida. Es la película de animación francesa ¿Dónde está mi cuerpo?, reconocida con el premio a Mejor Película en la Semana de la Crítica del último Festival de Cannes. Una de las películas más aplaudidas de la última edición del Festival, y una de las últimas películas de la cosecha de 2019 que ardía en deseos de ver. No pude descubrirla en una sala de cine, pero me apresuré a desentrañarla desde el sofá tan pronto como estuvo disponible. Y sólo me corresponde compartir mi entusiasmo hacia una de las películas del año. Un genuino retrato de la soledad y la depresión con toques de género con puntuales excesos melodramáticos, pero creativa, tensa, incómoda y muy emotiva. 

El joven y huérfano Naoufel, que soñaba con ser pianista y astronauta, vive sus días en una gris y depresiva soledad, durmiendo con un tío ajeno y entregando pizzas con evidente torpeza. La aparición de una muchacha misteriosa se erigirá como un haz de luz en la penumbra. Mientras tanto, una mano cortada abandona la morgue y vaga sin rumbo por una ciudad agresiva. Una fresca e intensa travesía de enganche amoroso y desolación personal que bebe y hace uso de elementos lingüísticos del cine fantástico. Un relato de dos tramas, dos deambules, dos personajes zarandeados por un escenario hostil que funcionan como imagen especular el uno del otro, la mano agredida como metáfora de la desazón de un joven en dos líneas narrativas llamadas a converger. La huella emocional que el filme deja concluida la proyección es indeleble. Un filme en el que la calidad de la animación acaba siendo lo de menos, pese a presentar esta un acabado intachable y un estilo personal y sencillo, realista y grisáceo, acorde al amargo tono de la desoladora narración. Su imbricada estructura dramática resulta lúcida y acertada, implicándonos mucho más en el conflicto interno de un Naoufel con el que acabamos empatizando plenamente pese a su hieratismo. Su elegíaca y melancólica banda sonora electrónica es exquisita, tal vez el mayor responsable de que el largometraje vuele tan alto. 

El filme presenta un tono y atmósfera dura y hostil, que sin duda muchos espectadores rechazaran como regodeo morboso. Las situaciones de la mano crispan a partir de una violencia explícita en sus encuentros desagradables con hirientes obstáculos. La manera en la que está trazado el punto de conversión de ambas tramas resulta evidente, y el impacto emocional se diluye al poder el espectador anticiparlo muy pronto. Como es habitual en tantos argumentos, el distanciamiento que se produce en el ecuador del filme se siente perezoso en comparación con la fascinante energía de lo que le precede y prosigue. Y si bien es acorde a la historia que presenta, el filme abusa en su segunda mitad del melodrama acercándose a su clímax. Mucho es, como habréis notado, lo que le exijo a la película de animación del 2019. 

Anómala, conmovedora e impactante, ¿Dónde está mi cuerpo? se abraza a la angustia corporal y al extravío para ofrecernos uno de los retratos psicológicos más impactantes de los últimos tiempos. 

  • Título: ¿Dónde está mi cuerpo?/J´ai perdu mon corps
  • Dirección: Jérémy Clapin
  • Guión: Jérémy Clapin y Guillaume Laurant
  • Actores: Voces de Hakim Faris, Victoire Du Bois, Patrick D´Assumçao, Alfonso Arfi, Hichem Mesbah
  • Dirección de Fotografía: Sin determinar. Animación
  • Música: Dan Levy
  • Estreno: 29 de noviembre de 2019 en Netflix
  • Duración: 81 minutos
  • Web Oficial: https://www.netflix.com/title/81120982
  • Nota: 7,9/10

Comentarios

  1. Javier Sánchez

    Con una crítica así, sobra el tráiler: a cada película de animación un animador nestoriano.

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