Dolor y gloria – Balsámico recuerdo

En 2019, Cine, Críticas, Críticas sosegadas, Vídeos por Néstor JuezDeja un comentario

De entre la plétora de realizadores españoles de las últimas décadas, hay un nombre que sale habitualmente mencionado no ya por medios y aficionados de este país, sino entre cinéfilos y expertos de todo el mundo, pues las inmensas virtudes de su cine traspasan fronteras. Este caso es del venerado director manchego Pedro Almodóvar, cuyo cupo de filmes excede la veintena. Tras unos años de inactividad y desencuentro, su nueva película viene acompañada de una expectación y consenso desorbitados. Se trata de Dolor y gloria, nuevo drama rodeado de veteranos de su cine y caras nuevas que es el estreno español del año, y por ahora el más aplaudido. El que estas líneas escribe ha disfrutado enormemente con obras magnas del realizador como Mujeres al borde de un ataque de nervios, Todo sobre mi madre o la excepcional Hable con ella, encontrando también muchas virtudes en las notable Átame o La piel que habito. No es óbice esto de que esté de acuerdo con la opinión de que llevaba tiempo sin hacer una película realmente buena. De ahí que reaccionase a esta oleada de entusiasmo con alegría, nervios y una nada desdeñable porción de escepticismo, pues bien podía ser una nueva decepción y es una anomalía preocupante poner a todos de acuerdo en estos tiempos que corren. Se me escaparon los pases de prensa, pero pude asistir al preestreno organizado en la Filmoteca por Días de Cine la noche anterior al estreno. Y anonadado saboreé cada nota de un peliculón absoluto, el mejor filme de 2019 por ahora. Un relato de reconciliación, dolor y memoria que no enriquece el imaginario ni arriesga en la construcción formal, pero que construye su relato desde la reserva y tranquilidad de un maestro. 

Salvador Mallo (Antonio Banderas tan notable como nunca ha estado) es un prestigioso director de cine que se adentra en su sesentena, estancado en un estadio de depresión, dolores físicos y drogas y tras meses sin escribir ni rodar. Momento de soledad y huida de compromisos en los que su cotidianidad carece de sentido. En estas pausas y reencuentros, no puede evitar que su pasado vuelva a su cabeza a partir de detalles de su día, siendo su reconciliación con el pasado y superación de sus sombras más importantes de lo que él cree. Una película sincera íntima, una confesión audiovisual en la que Almodóvar echa la vista atrás a sus heridas del pasado y a su primer cine a través de ese sosias interpretado por Antonio Banderas. El reparto está extraordinario, con mención especial para Julieta Serrano. Hermosísima banda sonora de Alberto Iglesias y encomiable trabajo fotográfico de Alcaine, que se aprovecha de una exquisita dirección artístico que a través de escenarios cotidianos pregna el cromatismo y esencia de la estética Almodovariana. Pero todo se mantiene gracias a un gran guión de diálogos y encuentros, en un drama de extrema destilación, que se desnuda de exhibicionismos formales para abrumarnos del pausado narrar, de ruptura continua del pasado amargo dialogando con el presente, en una historia especular con la que Pedro se reconcilia con nosotros y cierra un capítulo que carga a su espalda con una de sus grandes películas, que apela a las más intensas emociones de amor, melancolía y esperanza. 

El calado emocional de la película es intenso, pero bien es cierto que si no hay una familiaridad previa con el acervo e imaginario Almodovariano no produce el mismo efecto durante el visionado. Más allá de una recreación poderosa de momentos y encuentros, no encontramos un argumento que embriague o sorprenda, en un desarrollo de acontecimientos que se encuentra en territorios familiares dentro del género dramático, o ajenos a la sorpresa. Y ciertos críticos podrán argumentar que combinando tantos pasajes distintos del pasado y personalidad de Salvador no llega a profundizar en ninguno de ellos. El hecho de que sea una gran película no es equivalente a que sea la mejor del director, ni una obra maestra transformadora. Pero sí un largometraje exquisito que puede convencer a todo el mundo. 

Depurada, emocionalmente intensa e introspectiva, Dolor y Gloria es un extraordinario punto y aparte que cautiva desde la moderación de la memoria. 

  • Título: Dolor y gloria
  • Dirección: Pedro Almodóvar
  • Guión: Pedro Almodóvar
  • Actores: Antonio Banderas, Asier Etxeandia, Penélope Cruz, Leonardo Sbaraglia, Julieta Serrano,
  • Dirección de Fotografía: José Luis Alcaine
  • Música: Alberto Iglesias
  • Estreno: 22 de marzo de 2019
  • Duración: 108 minutos
  • Web Oficial: https://www.eldeseo.es/dolor-y-gloria/
  • Nota: 8,4/10

Analizo la película en este vídeo, décimo quinto de una extensa serie de Críticas sosegadas que llegará en 2019. Que os guste. 

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