Destroyer. Una mujer herida – Policía renegada

En 2019, Cine, Críticas por Néstor Juez1 Comentario

Hay películas que llegan al conocimiento de la gente gracias al poderío económico de las campañas de marketing de sus productoras y distribuidoras. En otras ocasiones, basta con la popularidad de los personajes o franquicia en la que se entronca o con la que se relaciona para llenar las salas, proyectándose en estas múltiples adaptaciones de propiedades existentes. También puede ser un reclamo el género de la historia o la trama, más aún si se basa en hechos reales, o puede usarse como cebo el nombre de su realizador. Y en otras películas independientes más pequeñas, el activo sobre el que se apoyan para convencer a los espectadores para verla es el poder mediático de su estrella principal. Es el caso de la película que ahora nos llega a las salas, promocionada como vehículo de lucimiento para una Nicole Kidman que da una de sus mejores interpretaciones (no en vano, la distribuidora hizo campaña para que Kidman fuese nominada a múltiples galardones, escapándosele finalmente la del Óscar). Esta es Destroyer, el último trabajo de la realizadora Karyn Kusama después de la muy aplaudida en los circuitos de cine fantástico La invitación. Servidor encontró interesante y atractiva dicha película, por lo que la puerta quedaba abierta para la evolución de Kusama. Más aún cuando los medios se afanaron por recibir esta película con mucho optimismo. La repercusión en crítica y prensa se diluyó, y nos llega bastante tarde, pero aún así hubo por mi parte mucha predisposición para cubrir su estreno. La película es netamente interesante, con muchos aciertos, pero está lejos de ser excepcional. Un thriller policial facturado con criterio estético y nobles intenciones, pero desperdiciado por las decisiones de su guión y la artificiosidad adherida al conjunto. 

Los Ángeles, caluroso verano. La solitaria y depresiva detective Erin Bell (entregada Nicole Kidman) descubre una mañana una víctima anónima de un asesinato cuyas pistas le llevan a sacar devastadoras conclusiones relacionadas con un pasado que desea cerrar. Tan pronto como vea claro que Silas (intimidante Toby Kebbell), líder de la mafia en la que en su día se infiltró, está de vuelta, procurará reencontrarse con sus antiguos miembros de la banda para discernir que destruyó su pasado y su relación con el desafortunado Chris (Sebastian Stan). Un noir enrarecido, de escenarios de plena sordidez y antiheroína afligida. Una descripción de un personaje destruido en busca de redención y de olvido. Mirada a los submundos cutres de delincuentes y policías de cubierta sin concesiones. Nicole Kidman, huelga remarcarlo, hace un trabajo muy logrado. La banda sonora, sin ser particularmente excepcional, acompaña de manera notable la trama. Y la realización y planificación del filme nos brinda tanto plano hermosos como secuencias poderosas, en particular un atraco intervenido. Muy acertada, a su vez, la decisión de saltear entre las tramas paralelas de pasado y presente. Una película que resulta interesante y, al incurrir en su tercera parte, incluso emotiva. Es una película con personalidad, que desde un prisma genérico funciona. Sirva como excusa para reivindicar a Kusama, una realizadora atractiva. 

Si bien llegar a ser lenta ni aburrida, el filme escasea de un ritmo más atractivo, teniendo al espectador a la expectativa de algo más que nunca sucede. El desarrollo del argumento pierde progresivamente frescura y fuerza, resultando familiar y quedando huérfano de una mayor intensidad y tensión. Pese al intento de sus actores, nunca llegamos a empatizar con sus personajes ni a conectar con sus conflictos y tragedias como el filme debiera. Y es una tragedia como el desacertado maquillaje, vestuario y tics de Kidman le restan naturalidad al personaje, transfiriendo por ello de manera indirecta por contagio, debido a su constante presencia, un aire de artificio que reduce el impacto. Termina resultando reiterativa y el interés decae de manera progresiva. Buena película, pero muy inferior a lo que podría haber sido. 

Sucia, cargada y poética, Destroyer es un noir con estilo y personalidad, pero falta de la fuerza que la haga destacar y compensar plenamente el viaje. 

  • Título: Destroyer. Una mujer herida/Destroyer
  • Dirección: Karyn Kusama
  • Guión: Phil Hay y Matt Manfredi
  • Actores: Nicole Kidman, Sebastian Stan, Tatiana Maslany, Toby Kebbell, Scoot McNairy
  • Dirección de Fotografía: Julie Kirkwood
  • Música: Theodore Shapiro
  • Estreno: 22 de febrero de 2019
  • Duración: 123 minutos
  • Web Oficial: http://www.acontracorrientefilms.com/pelicula/926/destroyer-una-mujer-herida/
  • Nota: 6,5/10

Comentarios

  1. Javier Sánchez

    Atendiendo a que solo falta que digas que es soporífica, yo creo que la nota es excesiva. Se merece un cate.

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