D’A Film Festival de Barcelona 3 – To the ends of the earth, Evge y Monstri

En 2020, DA Film Festival, Eventos, Festivales y Muestras, Lo que te DA tu madre, Podcast por Néstor JuezDeja un comentario

Ya llegaba el final de semana y, con él, el final de esta estupenda edición del D’A. Quedaban ya muy pocas oportunidades para encarar lo que restaba por visionar. Evidentemente varias obras quedaron en el candelero, no era mi intención que fuera de otro modo, pero todavía quedaban algunos platos que podían ser suculentos. Y el balance final de estos dos últimos días, si bien lo más destacable ya había sido cubierto, fue positivo, con una agradecida y poderosa sorpresa y una de las películas más tiernas de todo el festival. Entremos en materia. 

Sábado 9 de mayo

El viernes di el pistoletazo de salida a tempranas horas de la mañana con otra película española de la sección Impulso colectivo: el documental La educación sentimental, dirigida por Jorge Juárez y presentada en la sección Rellumes del Festival de Gijón. Un íntimo y melancólico diario de autoficción de un joven realizador y su novia que son un ejemplo perfecto de la tragedia de su generación, atrapada entre crisis y sin porvenir laboral. Actores no deseados de tiempos líquidos, donde el cine y otras liturgias no están sino destinadas a perecer. Un documental a modo de crónica personal de las víctimas de los años de la crisis. Un retrato sincero y descarnado de la amargura y el desaliento que esta situación a un joven español, no exento de poética. Un montaje de grabaciones caseras e intentos de documental que se refugia en la melancolía y el primer amor. Un debut de marcadas intenciones y ambiciosos temas, a la que hay que reconocerle su sinceridad y sensibilidad. Una película de buenas ideas, pero con una ejecución con mucho margen de mejora. Falta una mayor cohesión del metraje y un rumbo definido, un engranaje argumental más compacto. La elección de momentos sólo se interpreta como arbitraria, la atmósfera afectada del artista frustrado se siente como llanto acomodado si no viene acompañado de acción o reflexión. Y la elección de la propia voz en off del director, sobre-explicativa y de pobre dicción, echa al traste con el poderío e impacto de las imágenes. Una película generosa y amplia en sus extensiones, que apunta ideas atractivas para un futuro, pero que todavía debe evolucionar. 5,5/10

Por la noche cayó mi segunda película ucraniana de este festival, uno de mis últimos visionados de la sección Talents: Evge, dirigida por Nariman Aliev y presentada en la sección Un certain regard del último Cannes. Días de cruda y amarga refriega de la guerra entre Ucrania y Rusia. El conflicto se cobra innumerables víctimas, tales como el joven Nazim. Un soldado caído que servirá de punto de partida de un viaje lleno de obstáculos hacia Crimea, donde sus islámicos padre y hermano lucharán por enterrarlo en base a la tradición y darle un cierre íntimo. Una historia seca y aséptica, dura pero de trasfondo humano y trágico. Una road movie de riqueza cultural y respetuoso homenaje a la cultura Crimea. Uno de tantos dramas personales y cruzadas íntimas para dotar de nobleza y trascendencia emocional aquellas lamentables y fútiles pérdidas que la guerra ocasiona. Un ejemplo del crisol de culturas y religiones que siguen chocando en este escenario devastado por el conflicto. Película que avanza sin demora, que establece los mínimos elementos para discernir el relato y avanza la acción prácticamente desde el inicio, involucrándonos sin mucho esfuerzo. Gracias al trabajo de los intérpretes logramos incluso empatizar con estos fríos y rudos personajes, y aunque filmada con funcionalidad deja para deleite de la retina hermosos planos aquí y allá. Una película sin duda efectiva, que tiene fuerza emocional y funciona en todo lo que se propone. Lástima que en general se intuye demasiado los cocinados y entretejes de guion, de tal manera que podemos llegar a intuir partes del desarrollo. Y una vez se desata la tensión y el conflicto en las postrimerías del viaje, la película cierra de una manera un tanto apresurada, optando por un final más tremendista a nivel dramática pero a costa de perder parte de su bien forjada credibilidad. Aún con eso, una película que no fascina ni descubre la pólvora, pero que supone un visionado provechoso y digno de experimentar. 6,6/10 

Domingo 10 de mayo 

El domingo cerré el festival con un nuevo ciclo a distancia con los amigos. Comenzó a media tarde con la ya si última película de la sección Talents, la segunda película rumana del festival: Monstri, dirigida por Marius Olteanu y presentada en la sección Forum del Festival de Berlín 2019. Transcurre un día en una ciudad indefinida. Una mujer se niega a abandonar un taxi, donde experiencia unos encuentros fortuitos. Un apuesto varón se aventura a tener escarceos con citas de su propio género. Ambos buscan respuestas para afrontar, desde el afecto y el respeto, la muerte del amor. Una desgarradora pero contenida crónica del desamor de elaborado dispositivo. Un ejercicio de drama matrimonial cocido a fuego lento, un puzzle reconstruido a fuego lento que sólo adquiere pleno sentido al estar completo. Un drama naturalista que describe el estado emocional de sus personajes de manera fragmentaria y experimentando con los formatos de imagen. Un largometraje que sorprende al comenzar, realmente, a la hora y media de metraje, tras hora y media de preliminares e introducción. Se produce la unión inesperada de ambas mitades, y como consecuencia la imagen respira, abriéndose de un formato 1:1 al panorámico habitual. Un purgatorio psicológico que desconcierta en sus primeros compases pero que impacta con fuerza animal en su cierre. Es innegable que es un filme un tanto árido, que perderá por completo a muchos espectadores en el proceso y atraviesa una primera hora con la que es muy difícil implicarse. Aún hay margen de mejora en la descripción de personajes para filmes futuros. Pero el presente es un poderoso debut, que nos hace desear seguir la pista de este realizador y me insta a recomendarla a espectadores valientes. 6,9/10

En inmediata continuidad la emprendimos con otra película española, mi único visionado de la sección Specials: Una vez más, ópera prima de Guillermo Rojas presentada originalmente en el Festival de la Sevilla en que se rodó. Una muchacha, que lleva años viviendo en Londres, vuelve durante unos días a su Sevilla natal para asistir a un entierro. Allí se reencontrará con su pasado, sus amigos y con su antiguo novio, quien lleva tiempo sin ver tras cinco años de relación. La nostalgia, el resentimiento y la duda del regreso a la vida pasada la azotarán durante un largo paseo charlado. Un Linklater a la sevillana. Un drama romántico juvenil que hace las veces de preciso retrato de mi generación, un reflejo a pequeña escala de las amargas consecuencias humanas de los años de desastre económico. Una película que apuesta todo a la baza emocional y apoya su fuerza en el poder de la palabra. Un regreso y visita a una etapa antigua y una nueva oportunidad de cerrar los capítulos que quedaron abiertos y lacerantes. Película noble y entrañable, tierna, bonita, sencilla, que hasta cierto punto logra lo que pretende. El reparto hace un trabajo mas que aceptable, la fotografía transmite esa sensación de realismo con su iluminación naturalista y el uso de música indie establece un tono compacto y coherente. Por lo demás, encuentro que es una película que no ofrece demasiadas cosas. Es la más cercana de todo el festival de poder considerarse amateur. Es muy pobre en realización, filmada enteramente en planos medios y tomas en mano con tan sólo un par de encuadres de relevancia. Los diálogos siempre suenan a papel, los temas se verbalizan directamente y se fluctúa de un punto a otro del esquema esperado de reencuentro romántica de manera un tanto brusca. Y si bien logra un par de secuencias poderosas de drama, servidor no simpatiza nada con su tono blando y cursi. En definitiva, una película entrañable y sentida, que se siente muy personal, pero que no ofrece nada para perdurar en el imaginario cinéfilo. 5,8/10

Y cerramos la intensa semana de cine con mi única película japonesa de la semana, una película de la sección Direccions: To the ends of the earth, dirigida por el veterano Kiyoshi Kurosawa y elegida a su vez como clausura de la Piazza Grande en el pasado Festival de Locarno. Yoko, joven reportera, viaja junto a su equipo técnico por la remota y subdesarrollada Uzbekistán. En los rincones mas exóticos, buscarán filmar los reportajes más vistosos y extravagantes. Un viaje que supondrá toda una odisea para Yoko, aislada y en perpetua agresión por las circunstancias que la rodean. Una tragicomedia libre y extraña, lúcida y muy sensible. Una odisea individual tan amarga como tierna. Una reflexión tan pesimista como seductora de los choques culturales entre naciones poderosas y subdesarrollados, y de las reminiscencias el imperialismo colonial en el comportamiento del equipo japonés de televisión. Una narración de personaje femenina por la que empatizamos y sentimos compasión. La vemos constantemente maltratada por su entorno y cercanos, un día a día en el que ha asumido el comportamiento machista de sus compañeros y entrevistados. Una extraña permanente de los escenarios que habita, que sólo se siente cómoda refugiada en el hotel, hablando con su novio por teléfono o actuando ante la cámara. Una película que refleja con acidez y incisiva puntería entre la dialéctica de la realidad gris y la histriónica fachada artificial que se presenta ante la cámara. Escenarios ricos en cultura e historia desaprovechados cuando se da al Rec en frívolos reportajes de extravagantes anécdotas. Película pausada, que a través de largas secuencias de recorridos o paseos individuales que suelen ser elididos transmite perfectamente las sensaciones que experimenta Yoko (la cual se libera en dos excelentes secuencias musicales). Está filmada con elegancia y sabiduría, pero el que busque virguerías o virtuosismos familiares se verá decepcionado. Película que quizás podría haberse reducido en montaje, con un tempo estático que no enganchará a muchos espectadores. Película ambigua que fácilmente puede leerse como prescindible si no la leemos con la debida atención, pero servidor fue muy sorprendido con una película de calidez humana y muchas lecturas. Uno de los títulos más convincentes del festival. 7,4/10 

Intercalados entre estos largometrajes, también pude contemplar un puñado de cortometrajes españoles, todos ellos entroncados en la sección Un impulso colectivo. Destaco en particular La leyenda dorada de Ion de Sosa y Chema García Ibarra, sencillo pero preciso y entrañable retrato de una tarde estival en una piscina española, Ni oblit ni perdó de Jordi Boquet Claramunt, relato juvenil que induce con gratificante elegancia la tragedia subyacente, o La nuit d´avant de Pablo García Canga, con la refrescante propuesta narrativa de reflejar una relación amorosa a través de una escena de cine narrada por vía telefónica. No me convencieron del mismo modo Carne de Camila Kater, pieza de trabajadísima animación que trabaja sus temas de opresión patriarcal a través del martilleo verbal, 16 de decembro de Álvaro Gago, ejercicio con buena atmósfera terrorífica que arruina la escena de la agresión que sostiene todo por la tosca descripción de sus agresores, o Los páramos, mosaico de unos desolados escenarios granadinos de excelsa fotografía pero torpe sentido del tempo y del relato. 

En resumidas cuentas, una maravillosa semana de cine, una experiencia intensa y fructífera. Una nueva manera de afrontar los festivales de cine sorprendentemente provechosa, de menor implicación emocional pero más reposada y clarividente contemplación y análisis de las obras cinematográficas. El festival online es sin ninguna duda un modelo a preservar durante la situación actual, y una alternativa a seguir contemplando cuando regrese la nueva normalidad. Es probable que nos hallemos con uno de los festivales españoles con más potente programación, y sin duda seguiré luchando por poder visitarlo en su sede física en años próximos. 

He hablado de algunas de ellas con mis amigos Jorge Fernández-Mayoralas de Cine y sé feliz, Sofía Pérez Delgado de La Película del día y Luis Suñer de Videodromo en el cuarto y último episodio de nuestro podcast Lo que te D´A tu madre. Disfrutadlo. 

Episodio 4: Marius Olteanu, Nuria Giménez y Cristóbal Arteaga


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