Carol – Sublime elegancia

En 2016, Cine, Críticas por Néstor JuezDeja un comentario

El prestigioso, pero poco prolífico cineasta, Todd Haynes, regresa a la gran pantalla tras probar suerte en el mundo de la televisión con la miniserie Mildred Pierce. Y lo hace en un momento muy fértil para la producción cinematográfica de calidad, con una mayúscula obra maestra. Una delicada historia de amor durante los años 50, que retoma los temas y maneras del melodrama clásica pero desde una sensibilidad contemporánea. Basada en una novela de Patricia Highsmith sobre una relación de amor en condiciones adversas, Haynes se sirve del espléndido trabajo de sus dos actrices principales, un desempeño prístino en los apartados técnicos y una arrebatadora narración realistas basada en la sutileza y la veracidad de sus emociones para tocar el Olimpo cinematográfico.

Therese es una joven introvertida, dependienta en unos grandes almacenes, cuyo verdadero sueño es la fotografía. Carol es una madura mujer casada, infeliz con su vida actual y en trámites de separación con su marido, que pretende arrebatarla su única hija. Se conocen por accidente y, sin pretenderlo ni forzarlo, la magia aflora. Poco a poco van reencontrándose, a escondidas de sus respectivos ambientes vitales, hasta que deciden dar rienda suelta a su deseo iniciando un viaje en solitario, sin que la reprobación moral que conllevará sus actos socialmente les coaccione. Su intento de vida en común se verá interrumpido por el marido de Carol y su lucha legal, pero tras su separación durante unos meses ambas recapacitan que mejor será vivir una locura real que vivir infelices presas de una fachada. Esta intensa y conmovedora historia de amor agarra al espectador desde el segundo uno y no le suelta en una escalada de sentimientos que se sienten más reales que la vida. A base de un relato sustentado por los gestos, la minuciosidad en los detalles, el realismo de su escenario y de las vidas de sus habitantes, toca de lleno un tema aún polémico en muchos sectores sociales sin caer en morbos o manipulaciones emocionales baratas, aprovechando para hacer crítica constructiva de la retrógrada sociedad estadounidense de posguerra.

Una excelente fotografía de Lachmann, una soberbia banda sonora de Carter Burwell y una sobresaliente dirección artística se unen para recrear con un exquisito cuidado estético un momento histórico específico. Blanchett y sobre todo Mara palpan la gloria con sus soberbiamente contenidas interpretaciones, en las que cada mueca o gesto desvela todo el sentimiento de sus personajes y lo que sucede en su mundo interior. Pasión, amor y desencuentro desde la elegancia y la sugerencia, drama y crítica desde la sencilla desolación y realista discusión. Las ventajas y vicisitudes de las uniones amorosas y los compromisos matrimoniales durante la mayor parte de nuestra historia humana.

Inspirada claramente en la majestuosa Breve encuentro, Carol logra desde el cuidado una obra muy humana, conmovedora y envolvente, delicada y certera. Un absoluto peliculón. 9/10

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