64º Festival de Cine de San Sebastián. Día 9: Crónica serena de un palmarés inesperado

En 2016, Eventos, Festival de San Sebastián, Festivales y Muestras por Néstor JuezDeja un comentario

Tras un viernes 23 de desplazamientos en autobús y coche desde San Sebastián hasta las cercanías de Arenas de San Pedro, el sábado 24 seguí desde la gratificante lejanía de la sierra de Gredos el anuncio del palmarés oficial, no exento de temores. El conjunto de premios otorgados, con todo, fue agridulce. Sorpresivo en todas sus categorías, produciéndose ciertas injusticias y alguna grata condecoración, pero servidor sintió alivio, pues la cosa bien pudo torcerse aún más. Dado que sólo visioné filmes incluidos dentro de la Sección oficial y la sección Perlas, tan sólo me limitaré a analizar y opinar sobre los premios otorgados en estas secciones. Comencemos. 

SECCIÓN OFICIAL 

Concha de oro a la mejor película: La ausencia en esta edición de un favorito claro dejaba abierta la posibilidad a todo tipo de especulaciones. Lady Macbeth o Nocturama, para un servidor las mejores películas proyectadas en esta sección, se antojaban las grandes favoritas. Pero no habría sido descabellado pensar en Lo tuyo y tú (obra de Hong Sang-Soo que no pude ver) o en Ikari como ganadoras. O en el peor de los casos, viendo el amor que le profesaba cierto sector de la crítica, una inmerecidísima victoria del último trabajo de Jonás Trueba. Pero la ganadora fue una película de la zona intermedia: la china «I am not madame Bovarde Xiaogang Fen. Un filme formalmente novedoso, pero poco más. Bien es cierto que así se difunde un filme que de otra manera tendría una tristemente reducida difusión. O tal vez subyace un intento de reconocimiento europeo al nuevo cine chino. Con todo, un premio anómalo, bastante injusto.

 

Premio especial del jurado: En esta categoría, de finalidad exacta al motivo que intento darle a la Concha de Oro de Fen, es por definición imposible de predecir, en tanto opcional, pues el jurado lo otorga por motivos no prefijados. Y en este caso concreto, la decisión fue acertada, pues se escogió para reconocer dos filmes pequeños de mucho interés. El galardón fue ex-aequo entre la flaca pero envolvente El invierno de Emiliano Torres y la optimista y humana El gigante de Johannes Nyholm, al cual tuve el placer de entrevistar, y cuyo galardón a su entrañable película me satisface enormemente. La mejor de las suertes a partir de ahora. 

 

Concha de plata al mejor director: el veterano realizador coreano, cuyo filme a concurso no visioné (pero cuya anterior película, Ahora sí, antes no, me dejó frío), se alzó con la concha de plata. Nada que objetar en tanto desconozco su desempeño en la película, pero si de mí dependiera, el premiado hubiera sido para Bertrand Bonello por su elegante Nocturama

Concha de plata a la mejor actriz: La popular superestrella en tierras orientales Fan Bingbing se llevó el gato al agua por su poderoso papel protagónico. Buen trabajo, pero inferior al que Florence Pugh lleva a cabo en la excelente Lady Macbeth, y por el que era de opinión generalizada que sería premiada. 

 

 

 

 

Concha de plata al mejor actor: Eduard Fernández, uno de los mejores actores de nuestro país, fue galardonado por interpretar al truhán Fernando Paesa en el último trabajo de Alberto Rodríguez. Competente, pero le hemos visto hacerlo mucho mejor. Incluso es superado dentro de su propia película por Carlos Santos, excelso como Luis Roldán. O en otra película española por el Alfaro de Roberto Álamo. O también hubiera sido una arriesgada pero gran decisión premiar a Christian Andrén por su interpretación del autista Rikard, el protagonista de El gigante.

Premio del jurado al mejor guión: En este caso, creo que la decisión es tremendamente justa, pues si por algo el estupendo thriller Que Dios nos perdone funciona como un reloj de relojería es por su completo guión que dedica tanto tiempo a construir tensión como a introducirnos en las vidas de la entrañable pareja que son Velarde y Alfaro. Gran trabajo de Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña.



Premio del jurado a la mejor fotografía: De nuevo un premio muy merecido, pues la excelente fotografía de Ramiro Civita eleva notablemente la calidad de El invierno. Sencilla pero embriagadora, soberbia captando la inmensidad de la Patagonia. 

 











SECCIÓN PERLAS

Premio del público Donostia a la mejor película: En la que fue, de lejos, la sección en la que mejores películas se proyectaron del festival, se repitió lo sucedido en Cannes. Yo, Daniel Blake, lo último de un refortalecido Ken Loach, se hizo con el favor del público y ganó los 50.000 euros de premio frente a muchas de las mismas competidoras de entonces. En tanto cine social de eminente carácter humanista, no sorprende que sea un filme popular. Pero Neruda, Elle, Toni Erdmann o Sieranevada son filmes superiores que deberían superarla en cualquier contexto. 

Premio del público Donostia a la mejor película europea: Lamentablemente nada puedo opinar sobre este segundo premio de la sección Perlas, pues me perdí la cinta de animación suiza Ma vie de Courgette, ganadora del Festival de animación de Annecy, en un intento de recuperar horas de sueño para mi agotado organismo. Cuanto me arrepiento.




PREMIO PARALELO

Premio FIPRESCI a la mejor película: La asociación internacional de críticos hizo justicia, haciendo aquello que el jurado de la sección oficial debió hacer y no hizo: galardonando a Lady Macbeth, la mejor película estrenada (excluimos las perlas) en el festival. Bravo. 

 



En pocos días subiré nuevos posts haciendo unas reflexiones generales sobre el festival y haciendo unos rankings de las mejores películas del certamen. De momento, ha sido productivo analizar un palmarés irregular pero interesante. Hasta pronto. 

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