62º SEMINCI. Día 3: Hordas del abandono

En 2017, Eventos, Festivales y Muestras, SEMINCI por Néstor Juez1 Comentario

A la tercera fue la vencida, y tras dos largas jornadas la tercera, breve en su provecho fílmico, llegó la hora de partir. Mis obligaciones académicas me impiden seguir en Valladolid durante el resto de la semana, pero vuelvo a Madrid con diez largometrajes y seis cortometrajes visionados, todos ellos interesantes y algunas, obras muy valiosas, pese a estar aún por proyectarse algunos de los platos gordos de la programación. Sólo visioné un filme hoy, pero uno de candente actualidad que reaviva el debate de una de las más flagrantes vergüenzas de nuestro mundo contemporáneo. Es la facultad que tiene el género documental, que siempre propone jugosas reflexiones. 

Human Flow Ai Wei WeiA las 08:30, más cansado que nunca, me presenté en el Teatro Calderón para mi último pase de certamen y de sección oficial: el documental Marea humana/Human Flow (condecorada a la postre con una Mención especial del jurado), dirigido por el multidisciplinar artista chino Ai Wei Wei y estrenado dentro de la Sección oficial del último Festival de Venecia. Millones de personas alrededor del mundo se ven forzados a diario para huir en masa de sus hogares para abandonar la pobreza, e inmigran a la Europa poderosa en busca de paz y bienestar, encontrándonos ahora en el momento de mayores desplazamientos del último siglo. Las desigualdades radicales y el inhumano cierre de Europa agrava a niveles estratosféricos la crisis de los refugiados, dónde los más elementales derechos humanos se desoyen. Un épico, gran y ambicioso documental que recorre países y continentes, adentrándose en el interior de campos de refugiados y conversando con los afectados en el terreno. Un proyecto estéticamente deslumbrante, fotografiado como los ángeles y anegado de espectaculares tomas generales de gran belleza, citas ancestrales y música sugerente. Un documental envolvente y subyugante a nivel sensorial, que no tiene reparo en mirar al horror, al hipócrita doble rasero de la vieja Europa. Pero una obra que en contenido y narración se queda en la superficie, en el vasto dato numérico, en la concienciación afectada y compasiva, descuidando el drama humano y no aportando más información que generalidades o titulares de noticiario, aderezados con pretenciosas citas. Una versión edulcorada, por quedarse en la fachada, del conflicto. Un buen documental, pero lejos de los grandes títulos de las secciones competitivas de grandes festivales de cine. 7,2/10

Dado que nuestra cobertura concluye aquí, es inevitable que reúna a vuelapluma un puñado de reflexiones. Si bien más laxo en la programación, la puntualidad y los tiempos, y mucho menos abarrotado, los pases de prensa de este certamen respiran un ambiente más sano y relajado, con una audiencia veterana dispuesta a disfrutar sin buscar constantemente la pega. Sus secciones son todas temáticamente ricas, y si no fuera por las Perlas del festival Donostiarra, este veterano evento no tiene nada que envidiar a aquel en la calidad de sus filmes. A falta de que se proyecten la mayoría de platos fuertes (el Foxtrot de Samuel Maoz, el Sweet Country de Warwick Thornton, el Rider de Chloe Zao o el L´insulte de Ziad Doueiri, el grueso de la programación de Venecia), confirmé las altas expectativas de algunos filmes vistos (El venerable W., La fiesta) y fui sorprendido por grandes filmes de los que nada sabía (es el caso de Los pájaros cantan en Kigali y Spina, completando, con el permiso de The Nile Hilton incident, el cuarteto de filmes que recomendaría con entusiasmo). Espero cubrir el evento durante su totalidad en próximas ediciones, y estaré al tanto en los próximos meses para visionar el resto de filmes del certamen. 

Comentarios

  1. Carmen

    En el poco tiempo de estancia la crítica ha sido profunda y generosa con una Seminci que ya es veterana pero sin el glamour de otras .Esperamos tu regreso.

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